Nadie oyó el primer aviso.
No fue una explosión, ni una sirena, ni un grito desesperado
cruzando el cielo. Fue algo mucho más inquietante: un silencio que
no correspondía a ningún lugar del mundo. Un silencio que no debía
existir.
En algún punto indeterminado del tiempo —no del
calendario, sino del tiempo real, el que deja cicatrices— un
sistema que jamás debía fallar parpadeó una sola vez. Bastó eso.
Un parpadeo. Un latido fuera de ritmo. Y el universo, que parecía
estable, reveló una grieta. Mientras las potencias discutían en
parlamentos iluminados y los discursos se vaciaban de sentido, algo
antiguo despertaba. No era nuevo, no era moderno, no era tecnológico.
Era conocimiento. Y el conocimiento, cuando se esconde demasiado
tiempo, se vuelve peligroso. Muy pocos sabían la verdad. Menos aún
comprendían su alcance. Un científico que había visto siglos morir
y nacer. Un rey obligado a callar. Un hombre de fe enfrentado a
aquello que ni los textos sagrados se atrevieron a nombrar. Y una
familia convertida en “paquete natural”, protegida no por muros,
sino por el miedo a lo que podía ocurrir si eran encontrados. El
mundo creía estar al borde de una guerra. Se equivocaba. La guerra
ya había empezado, solo que no se libraba con ejércitos visibles.
En el Mediterráneo, barcos aparecían y desaparecían como si el mar
los negara. En los archivos más antiguos del Vaticano, documentos
temblaban dentro de cajas que nadie se atrevía a abrir. Y en los
cielos, algo observaba sin ser visto, midiendo cada reacción humana
con una paciencia que no era de este tiempo. La historia siempre ha
sido escrita por quienes sobreviven. Pero esta vez… la historia
estaba decidiendo si el ser humano merecía seguir escribiéndola.
Nada de lo que el lector cree saber sobre el pasado es del todo
cierto. Nada de lo que espera del futuro es completamente seguro. Y
cuando el último secreto salga a la luz —si es que sale— ya no
importará quién tenía razón, sino quién fue capaz de guardar
silencio cuando hablar habría destruido el mundo. Porque hay
verdades que no deben ser dichas. Y viajes que, una vez realizados,
no permiten regresar siendo el mismo.
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domingo, 28 de diciembre de 2025
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